CONGELAN LUZ DURANTE UN MINUTO



Científicos en Alemania consiguen detener un rayo de luz durante un minuto, además de almacenar y recuperar información de él; experimento que se considera uno de los más importantes de la física contemporánea.

La luz es posiblemente el fenómeno más enigmático del mundo físico, el cual se comenzó a entender en parte a mediados del siglo XX, a partir de los desarrollos teóricos de la física cuántica. Entre las propiedades más sorprendentes de las partículas elementales que la componen, los fotones, se encuentra por ejemplo que son al mismo tiempo partículas y ondas: ocupan espacio y a la vez se extienden en el espacio, y en ellos la noción de masa presenta una interrogante, pues al poseer energía y desde la teoría de la relatividad esta es equivalente a masa, entonces es posible decir que aunque su masa es cero, aún así posee algo que se denomina “masa de la partícula”.

En una investigación que se considera como una de los más importantes de la física contemporánea, un equipo de científicos en Alemania dirigido por Georg Heinze, consiguió “congelar” luz durante un minuto, con lo cual, entre otras cosas, fue posible examinar con detalle sus propiedades de coherencia cuántica.

¿Pero cómo fue posible detener algo que viaja a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo? Algo que, en tan solo 1 minuto, es capaz de recorrer 18 millones de kilómetros

El experimento consistió en reducir tanto como fuera posible la velocidad de la luz, por medio de un efecto de interferencia cuántica conocido como “Transparencia Electromagnética Inducida”, el cual consiste en volver opaco un medio transparente sobre un rango estrecho del espectro lumínico. Los investigadores dispararon un rayo láser sobre un cristal (la fuente de luz) que por esto llevó sus átomos a una superposición cuántica de dos estados; un segundo rayo láser apagó el primero y con ello la transparencia y la superposición; el resultado fue que el láser disparado en la segunda ocasión quedó atrapado en el cristal, es decir, la luz quedó estática ahí durante un minuto (en términos técnicos, la coherencia de la luz quedó convertida en coherencia atómica) usualmente la luz no es atómicamente coherente porque se compone de átomos aparentemente independientes.

Esta “trampa” también fue utilizada para almacenar y después recuperar la imagen de tres líneas.
Es esta una primera prueba como base de memoria de posibles computadoras cuánticas o de procedimientos cuánticos encargados de transmitir información entre puntos sumamente alejados entre sí.


Fuente: New Scientist