¿EL UNIVERSO ES TAN GRANDE Y ANTIGUO COMO SE CREE?

¿Cómo es de grande el universo? y ¿Qué edad tiene?

                     La radiación cósmica de fondo de microondas (CMB) proyectada sobre una esfera.

Hoy en día, la cosmología está dominada por la dogmática teoría oficial del Big Bang. La premisa principal de esta teoría es que una vez hubo un vacío que no contenía materia, ni espacio, ni tiempo. Por alguna razón, aún no explicada por los científicos que creen en esta teoría, la irrupción de la energía desde otro reino de existencia reemplazó el vacío dando lugar al Universo holográfico actual.

La teórica creencia en el Big Bang fue postulada por el astrónomo Edwin Hubble, utilizando el telescopio de 100 pulgadas del observatorio del Monte Wilson. Él "creía" que estaba observado galaxias remotas que se alejaban de la Vía Láctea. Lo más sorprendente de sus datos registrados no era la propia recesión (alejamiento), sino las altas velocidades asociadas a sus mediciones. Según sus cálculos, algunas galaxias estaban viajando hacia fuera de su observación a miles de kilómetros por segundo.

Hubble llegó a la controversial conclusión que más tarde se llamó "corrimiento al rojo" de las frecuencias de luz en los espectrogramas de las imágenes galácticas. Adaptando el efecto Doppler (llamado así por el físico austríaco Christian Doppler, que se le ocurrió la idea en 1842) para los espectros de diferentes galaxias, Hubble pensó que el cambio de ubicación, en particular de las firmas elementales llamadas líneas de Fraunhofer (por el físico alemán Joseph von Fraunhofer), indicaba que las ondas de luz se desplazaban hacia el extremo rojo del espectro por una aparente velocidad recesional.

Se supone que las líneas de Fraunhofer deben producirse con frecuencias específicas, identificadas en el espectro por el tipo de elemento que está absorbiendo la luz. Si están en una ubicación distinta, entonces ellos entienden que se ha desplazado el Doppler a causa de la aceleración del elemento. Esta es la columna vertebral de los cálculos de distancia a escala galáctica y de la "supuesta" velocidad de recesión que muestran las galaxias. El uso de este sistema de "corrimiento al rojo" de algunas galaxias supone que estan alejándose de la Tierra a un increíble 90% de la velocidad de la luz.

Todo lo que vemos y experimentamos dentro de esta realidad irreal, se supone que nació en la explosión del Big Bang, por lo que la inercia original impartida al Universo proviene de ese evento sobrenatural. Puesto que las distancias y las velocidades de recesión de los objetos se correlacionan en una escala de tiempo, algo semejante a una galaxia o a un objeto cuasi-estelar (QSO), que está a unos 10 mil millones de años luz de distancia, también se piensa que era así hace 10 mil millones años. Los astrónomos están viendo la luz antigua que ha estado viajando a través del espacio durante 10 mil millones años antes de que finalmente incida en los detectores.

La estimación actual de la edad del universo es de 13,7 mil millones de años, basándose en los datos de los telescopios de gran alcance que se supone que son capaces de detectar galaxias que se aproximan a esa distancia de la Tierra. Tal como se ha mencionado, la distancia y el tiempo están relacionados entre sí a causa de los ‘corrimientos al rojo’, así que la medida de lo que podemos ver en el Universo les proporciona la información que determina la edad de lo que percibimos. En otras palabras, el diámetro del Universo observable debe ser de aproximadamente unos 27,4 mil millones de años luz.

Sin embargo, hay un enigma asociado con esta última cifra. Según un reciente comunicado de prensa, se creía que el Universo tiene 156 mil millones de años luz de diámetro y no 27,4 mil millones ¿Cómo puede ser esto? La respuesta, según los físicos teóricos, es la inflación.

Los astrofísicos de no hace mucho tiempo, estaban consternados cuando vieron que sus observaciones parecían indicar una mayor complejidad en los inicios del universo de la que debería existir. No obstante, según el principio de los estados de inflación, no sólo la aceleración del Big Bang está afectando al espectro de las galaxias remotas y a los QSO, sino que el espacio en el que están inmersos se está expandiendo.

Si se requiere una cantidad X de tiempo para que se forme una galaxia, y el Universo tiene Y años de edad, entonces una galaxia no debería existir en un tiempo-distancia menor que Y menos X. Cuando se observaron tales formaciones, en cuanto a las teorías relevantes se refiere, se tuvo que dar alguna que otra explicación y ser forzosamente añadida a la hipótesis del Big Bang para acomodar las cosas.

Así pues, los objetos que parecen tener un corrimiento al rojo a distancias extremas pueden no ser tan viejos como sugieren sus espectros: se mueven junto con la expansión del espacio. En efecto, tal como propone la teoría inflacionaria, no son tan antiguos como parecen ser, simplemente “están más lejos". Esta dicotomía parece exigir que el universo primitivo se expande más rápido que la velocidad de la luz, digamos que a la velocidad del pensamiento o intención; ya que su "tamaño" es más de 11 veces mayor que su supuesta edad.

Las observaciones de las distancias galácticas frente a la velocidad de la recesión de Edwin Hubble condujo a otro dilema: Las galaxias que están lo suficientemente lejos se moverían tan rápido que sus velocidades excederían la velocidad de la luz. Esto se conoce como el horizonte universal, o el radio de Hubble. Es el punto más allá del cual nuestros instrumentos ya no pueden ver, porque la luz de más allá del horizonte nunca alcanzará a la mayor expansión de la velocidad de la luz del espacio.

La teoría de la Relatividad Especial (RE) no permite que ningún objeto alcance la velocidad de la luz, y mucho menos superarla, así que ¿cómo digieren los astrofísicos este dilema? Pues procuran ignorar las restricciones de la RE y recurren a la teoría general de la relatividad, donde no existen tales restricciones. Dado que ninguna información puede ser transmitida desde más allá del radio de Hubble, no se produce violación de la relatividad.

¿Cómo se producen estas vueltas y revueltas patéticas de ideas, así como la deformación del tiempo y el espacio? Ellos (los cuasi religiosos científicos dogmáticos) están resueltos a suponer que el corrimiento al rojo se correlaciona con la distancia. Los sistemas cosmológicos modernos están construidos, sin excepción, bajo esta creencia. ¿Qué pasa si la premisa original de Hubble estaba equivocada?, ¿Qué pasa si el corrimiento al rojo es en realidad una cortina de humo?, ¿Dónde, entonces, debemos acudir en busca de una explicación de lo que observamos? Nosotros volvemos a la obra de Halton Arp, el astrónomo cuya reputación se equipara con la de Edwin Hubble.

Interactuantes galaxias de anillo designadas como Arp 147.
Crédito: NASA, ESA, y M. Livio (STScI)

Si los cálculos de distancia basados en el corrimiento al rojo son incorrectos, ¿qué puede significar eso para la opinión de consenso acerca de la antigüedad o el tamaño del universo?

En la década de 1960 los astrónomos descubrieron objetos cuasi-estelares, más conocidos como quásares. Tienen corrimientos al rojo extremadamente grandes, lo que implica que se encuentran cerca al borde más lejano del universo observable. Los quásares se llaman "cuasi-estelares", porque son relativamente pequeños, a menudo de poco más que un año luz de diámetro aparente, en su supuesta distancia, sin embargo, emiten tanta energía que se cree que son los objetos de radiación continua más poderosos del universo.

Las únicas otras fuentes de energía activa detectables a tan vastas distancias son los grandes estallidos de rayos gamma (GRB). Sin embargo, los GRB duran tan sólo unos minutos, mientras que los cuásares brillan continuamente. Siguen siendo tan brillantes como cuando se descubrieron por primera vez.

Algunos astrónomos pronto se dieron cuenta de que muchos quásares están asociados con galaxias espirales (como la M82) y parecen estar cerca de la galaxia, en lugar de a miles de millones de años luz de distancia. Sin otros datos en los que basarse, salvo el aparente brillo anómalo de los quásares, cuando se compara con sus corrimiento al rojo la teoría de la expansión del universo del Hubble ha sido más que cuestionada.

Mucho antes de que surgiera el problema del quasar, el propio Edwin Hubble llegó a sugerir que la inflación pudo no haberse producido en el universo "inicial". Pensó que serían necesarios nuevos datos de observación antes de decidir algo definitivo. En 1947, él estaba esperando la construcción del nuevo telescopio de 200 pulgadas del Monte Palomar:

«Parece probable que el corrimiento hacia el rojo no sea debido a un universo en expansión, y gran parte de las especulaciones sobre la estructura del universo pueden requerir un nuevo exámen ... Podemos esperar con confianza a que el de 200 pulgadas nos dirá si los desplazamientos al rojo deben ser aceptados como evidencia de un Universo en rápida expansión, o atribuibles a un nuevo principio de la naturaleza.» (Publications of the Astronomical Society of the Pacific Vol. 59, No. 349).

Por desgracia, nada es definitivo en el resultado de los astrónomos que trabajan con el telescopio Hale, o con los muchos telescopios espaciales de transmisión que se han lanzado desde entonces. En cambio, el corrimiento al rojo y la inflación se han convertido en una especie de "dogma intocable" entre la comunidad astronómica y las nuevas y cada vez más arcanas excursiones matemáticas que se han agregado a la mezcla.

Aunque muchas observaciones contradicen la opinión consensuada, y lo han estado haciendo durante más de 40 años, estos datos siguen siendo ignorados o marginados. El alto corrimiento al rojo de los cuásares, se halla en alineación axial con las galaxias que poseen, sustancialmente, un menor corrimiento al rojo. En efecto, a veces están conectados a unas galaxias de un corrimiento al rojo menor por "puentes" de material luminoso.

Halton Arp era la voz solitaria entre una multitud de científicos que se conformaban al modelo estándar del Big Bang, cuando empezó a publicar trabajos que demostraban la invalidez de la inflación o de la hipótesis del Big Bang. Tal como Edwin Hubble predijo, la investigación de Arp con el reflector Hale de 200 pulgadas, demostró "un nuevo principio de la naturaleza."

Una de las imágenes más interesantes en las que se fundamenta la necesidad de una cosmología revisada es la NGC 4319 y su compañero quasar, Markarian 205. A Arp le llamó la atención el hecho de que la galaxia, de un corrimiento al rojo menor está físicamente conectado al cuásar, de mayor corrimiento al rojo. El filamento entre ambos objetos viola las mediciones de distancias, dado que tal conexión no debería ser posible. Después de todo, la NGC 4319 (partiendo de los cálculos de corrimiento al rojo) se dice que está a unos 600 millones de años luz de la Tierra, en tanto que Markarian 205 se halla a mil millones de años luz de distancia.

Si estos objetos están conectados físicamente deberían residir localmente entre sí a una misma distancia de la Tierra. La discrepancia en sus corrimientos al rojo han de ser de algún otro factor no relacionado con sus distancias, debería ser algo intrínseco a su composición que conduce a la desviación.

Arp reunió el catálogo de la Discrepant Redshift Associations, que describe la estructura anómala o enlaces físicos entre los objetos con corrimientos al rojo radicalmente distintos. Algunas de las observaciones muestran pares de cuásares siendo eyectados ​​en direcciones opuestas desde las galaxias activas. Esto llevó a denominarlo como ‘modelo de eyección de formación de galaxias’. En pocas palabras, el alto corrimiento al rojo de los cuásares de alrededor de las galaxias, como la ya mencionada M82, son las "hijas" de una galaxia más madura. Sus diversos corrimientos al rojo no indican la distancia, sino la edad desde el momento de la eyección.

Arp, especula que la medición del corrimiento al rojo de los quásares no se compone únicamente de un valor de velocidad, sino que depende a su vez de lo que él llama "corrimiento al rojo intrínseco". Esto es una propiedad de la materia, como la masa o la carga, y puede cambiar con el tiempo. Según su teoría, cuando los quásares son eyectados ​​de una galaxia madre poseen un alto corrimiento al rojo intrínseco, z = 2 o mayor.

A medida que los quásares se alejan de su origen en el núcleo galáctico, sus propiedades de corrimiento al rojo comienzan a decrecer hasta situarse cerca de z = 0,3. En ese punto, el quásar se asemeja a una galaxia, aunque en pequeño. El momento inercial de la eyección es eventualmente superior y la masa del cuasar aumenta mientras que la velocidad de eyección disminuye, hasta que puede convertirse en una galaxia compañera. Es de esta manera que las galaxias se forman y envejecen, transmutando desde cuásares de alto corrimiento al rojo hasta pequeñas galaxias irregulares, y luego en las más complejas galaxias espirales.

Se han observado otros ejemplos de quásares que se mueven rápidamente frente a galaxias que se mueven más lentas, o conectadas a ellas con filamentos luminosos. La NGC 7603, por ejemplo, es una galaxia espiral distorsionada de un solo brazo, que está unida por el brazo a una compañera más pequeña con un desplazamiento al rojo mucho más alto. Dentro del brillante material del brazo hay otros dos objetos, cada uno con distintos corrimientos al rojo al de la galaxia par.

No hay nada concluyente en las principales revistas científicas acerca de los datos que escribió Arp. Su tiempo de telescopio fue cortado hace muchos años por los que toman las decisiones para asignárselo a varios grupos de investigación dogmática. Sus revelaciones, que topaban con el dogma de consenso fueron consideradas demasiado intolerables, así que fue sumariamente censurado por sus compañeros. Sin embargo, la evidencia sigue aunando y promoviendo el deber de hacernos parar y pensar: ¿Está muerta la hipótesis del Big Bang?, ¿Qué tamaño y qué edad tiene el universo si las lecturas de corrimiento al rojo no son indicadores fiables de la distancia?



Fuente: ThunderBols