RAZONAMOS MEJOR A DETERMINADA TEMPERATURA

Sin llegar a extremos que sean claramente amenazantes para la salud, ¿puede una temperatura ambiental que nos resulte incómoda dificultar de manera significativa nuestros procesos mentales y más concretamente la memoria?


La mayoría de las personas conoce por experiencia propia que el clima y la temperatura influyen en cómo uno se siente. Pero, ¿y nuestra capacidad de razonar? ¿La temperatura ambiente también la afecta?. Las investigaciones demuestran que los entornos más fríos, dentro de un margen lógico de comodidad, promueven un mejor rendimiento cognitivo cuando se realizan tareas cognitivas complejas. 

El equipo de las psicólogas Lorenza Colzato y Roberta Sellaro, de la Universidad de Leiden en los Países Bajos, ha obtenido por vez primera resultados claros acerca de si la memoria de trabajo de una persona funciona mejor cuando la temperatura ambiente es exactamente la de su preferencia.

Para estudiar la influencia que la temperatura ambiente tiene sobre las habilidades cognitivas, el equipo de investigación realizó pruebas en dos grupos de participantes. Un grupo prefería una temperatura ambiental más fría que la escogida por los integrantes del segundo grupo. Los sujetos tuvieron que realizar tareas cognitivas en tres espacios diferentes. En el primero, la temperatura era de 25º C, en el segundo de 15º C, y en el tercero de 20º C. La tarea cognitiva que los sujetos tenían que realizar era de memorización a corto plazo. En la pantalla de un ordenador aparecerían letras diferentes una tras otra. Los sujetos tenían que indicar si la letra que ellos veían era la misma que habían visto dos pasos antes.

Los sujetos demostraron tener una eficiencia mejor en una habitación con su temperatura preferida. La memoria de trabajo de las personas funciona mejor si están trabajando a la temperatura ambiente con la que se sienten más cómodas. Los resultados confirman la idea de que la temperatura influye en la capacidad cognitiva. Trabajar a la temperatura ideal de uno puede promover la eficiencia y la productividad.

En la investigación también han trabajado Bernhard Hommel y Meriem Manaï, de la Universidad de Leiden. Los resultados del estudio se han presentado públicamente a través de la revista académica Psychological Research.


Fuente: Editorial Springer