SUICIDIO CUANTICO E INMORTALIDAD


Lo que entendemos hoy de la física cuántica, es que tiene aplicaciones cuasi infinitas. Aún se piensa que con esta ciencia en algún momento se podrá manipular el tejido espacio–tiempo del universo para viajar a través de él o poder visitar infinitos universos paralelos. 

Una cosa fascinante es el diseño de un mecanismo basado en quarks (partícula cuántica) que podría doblar nuestra realidad, de manera que nos volvería inmortales con sólo jalar un gatillo. Se trata del suicidio cuántico. 

De acuerdo con un informe dado por Max Tegmarken, científico del Massachusetts Institute of Technology (MIT), el mecanismo que define si el arma dispara o no a su objetivo, mide la oscilación de una partícula cuántica, y cada vez que se jala el gatillo, la velocidad de esta partícula es medida y calculada. 



Las posibilidades de que el mecanismo aproveche la energía creada por la partícula para decidir si el arma se dispara o no, se dividen entre dos. Al calcular el movimiento y forzarla a girar en dirección contrarreloj, hará que el arma no dispare, dividiendo el universo en dos, asesinando al otro ‘Yo’ paralelo, mientras que uno sale airoso de la ruleta rusa cuántica.

En otras palabras, al jalar el gatillo, el disparo del arma te mata… y a la vez no. Todo depende del movimiento oscilatorio de una sola partícula cuántica. Mientras la persona B muere al instante, como cualquier otra persona lo haría si recibiera un disparo en la cabeza, la persona A no escucharía más que el sonido del martillo pegando en una bala que no se disparó. Sin embargo, si el quark girara en torno a las manecillas del reloj, el arma se dispararía, matando a la persona A.

Si la persona A dispara 100 veces, cien personas paralelas viviendo en universos alternos creados, cada vez que se jala el gatillo, morirán para dejar que la primera persona viva.

Todo es una cuestión relativa de la partición universal, utilizando teoría cuántica. Así que, podríamos volvernos inmortales al ‘succionar’ la vida de infinitas versiones paralelas de nosotros mismos para conservarnos jóvenes y sanos por toda la eternidad.



Fuente: Tegmark