SORPRENDENTES SIMILITUDES GENETICAS ENTRE PAREJAS Y AMIGOS


De acuerdo con un nuevo estudio por parte de la Universidad de Colorado en Boulder, las personas que viven en pareja comparten más similitudes genéticas con su media naranja que con individuos seleccionados al azar de su misma población.

Desde hace ya mucho tiempo, diversos estudios han demostrado que tendemos a vivir en pareja con quien compartimos características similares, como por ejemplo; religión, edad, etnia y educación, entre otros. El investigador Benjamin Domingue se preguntó si estas semejanzas también estaban presentes a un nivel genético.

Junto con su equipo; B. Domingue analizó los genomas de 825 parejas estadounidenses caucásicas. Se concentraron en los polimorfismos de un solo nucleótido, pues son lugares del ADN que comúnmente difieren entre los seres humanos. Los científicos encontraron menos diferencias en el ADN de una pareja casada que entre dos individuos seleccionados al azar.

Los investigadores compararon las semejanzas genéticas entre cónyuges contra el fenómeno más estudiado del emparejamiento selectivo educativo, es decir, la tendencia de un individuo a escoger parejas que comparten una educación similar a la suya. Descubrieron que la preferencia por un consorte genéticamente similar tiene un tercio de la fuerza de atracción que el emparejamiento selectivo educativo.

Los resultados de la investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, ayudan a entender el papel que juegan las semejanzas del ADN en el emparejamiento, lo que podría mejorar los modelos estadísticos actuales para entender las diferencias genéticas entre las diferentes razas humanas. 

Poco tiempo después, en la Universidad de Yale, el sociólogo y físico Nicholas Christakis junto a James Fowler, profesor de genética médica y ciencias políticas en la Universidad de California; encabezaron otro estudio que arrojó datos similares a los experimentados anteriormente en la Universidad de Colorado; pero en este caso (Yale), en vez de estudiar el ADN entre parejas, se hizo lo mismo pero entre buenos amigos. Los resultados demuestran inequívocamente que nos elegimos mutuamente entre amigos basándonos en las secuencias de ADN que tenemos en común, sin tener conciencia lúcida sobre el proceso selectivo.

Los investigadores compararon variaciones genéticas de 2.000 personas que no tenían un lazo biológico en común y descubrieron que los amigos tienen más información genética en común que los -no amigos-.

Después de analizar casi 1.5 millones de marcadores genéticos, los investigadores descubrieron que aquellas personas que comparten una verdadera amistad, tienen por lo menos el 1% de su genoma similar. A pesar de que el 1% suena a poco; para los genetistas es un número realmente significativo. La relación genética es similar a la que aproximadamente se tendría con un primo tercero.

El gen más común entre amigos resultó ser el receptor olfativo, el cual interviene en el sentido del olfato de las personas. Los investigadores creen que los resultados podrán proporcionar una explicación selectiva profunda de los orígenes y el significado de la amistad.


Fuente: Muy Interesante.