UNIVERSOS PARALELOS (MATEMATICAMENTE COMPROBADO)


Está demostrada la existencia de universos paralelos, según un descubrimiento matemático de científicos de Oxford. 

La primera teoría del universo paralelo, propuesta en 1950 por el físico norteamericano Hugh Everett ayuda a explicar los misterios de la mecánica cuántica que durante décadas permanece como incógnita.

En el universo de innumerables mundos de Everett, cada vez que una posibilidad física es explorada, el universo se divide. Atribuyéndose un número de posibles resultados, cada cual es discriminado – en su propio universo.

Un conductor que no muere por muy poco, por ejemplo, puede sentirse aliviado por su suerte, pero en un universo paralelo, puede que sí haya muerto. Otro universo más asistirá a la recuperación del conductor después de ser tratado en el hospital. El número de posibles escenarios es infinito.

La idea suena rara, y por eso mismo relegada por muchos expertos en la materia. Pero una pesquisa de Oxford proporciona una respuesta matemática a los enigmas cuánticos, que no puede ser fácilmente descartada, al sugerir que el Dr. Everett – Estudiante en la Princeton University cuando inventó la teoría – estaba en el camino correcto. Comentando en la revista New Scientist, el Dr. Andy Albrecht, físico de la University of California, afirma: "
Esta investigación es uno de los más importantes avances en la historia de la ciencia."

Según la mecánica cuántica, en una escala sub-atómica no se puede afirmar que algo existe hasta que sea observado. Hasta ahora se ha observado que las partículas ocupan estados nebulosos de superposición, en los cuales podrán tener spins simultáneos hacia arriba y hacia abajo, o presentarse en distintos lugares al mismo tiempo.

La observación parece aprisionar un estado particular de la realidad, al igual que se puede decir que una moneda que gira es cara o cruz cuando se la recoge. Según la mecánica cuántica, las partículas no observadas son descritas por funciones de onda, representando una cantidad de múltiples estados probables. Cuando el observador mide, la partícula se acomoda a una de esas múltiples opciones.

El equipo de Oxford, liderado por el Dr. David Deutsch, ha demostrado matemáticamente que la estructura tipo arbusto – creada por el universo que se divide en paralelas versiones de sí mismo – puede explicar la naturaleza de probabilidades de los resultados cuánticos.