SANTA DUDA EN LA FE

La duda es la que nos da libre voluntad para comprender que o quienes somos. Si uno no tiene dudas sino sólo fe, como en la religión, entonces uno no puede ejercer apropiadamente la libre voluntad.

La libre voluntad nos da la habilidad para aceptar o rechazar cualquier cosa que nos digan y eso es lo que nos hace seres independientes.

Los seres humanos, tenemos la capacidad para entendernos y comprender nuestra naturaleza espiritual interna sin ayuda de terceros.

La religión busca desviar nuestra atención fuera de nuestro real ser interno y enfocarlo hacia un dios de extrañas intenciones.

Si "escogemos" aceptar esto, entonces, nos hemos dejado robar nuestra individualidad y poder personal; a partir de ahí "las supuestas autoridades" pueden hacer lo que quieran con nosotros ya que le entregamos nuestra mente y por ende, nuestra voluntad individual.

Los fanáticos religiosos depositan fe en el adoctrinamiento religioso sin poder constatar absolutamente nada del contenido doctrinario, ya que hace mucho tiempo que todos los testigos y escribas están muertos, y además, porque dios es básicamente una entidad oculta.


Por consiguiente, los sacerdotes, rabinos y demás líderes religiosos pudieron cambiar o escribir cualquier cosa que hayan querido durante los siglos, imprimirlo, y llamarlo Las Escrituras.

Rechazar el adoctrinamiento religioso no resultará en ningún infierno, ni castigo divino, y aceptando ciegamente los mandamientos religiosos, tampoco resultará en ningún cielo paradisíaco. La mayoría de las personas en la tierra ya viven en un estado infernal; pero hay una minoría de humanos libre pensadores que han experimentado su cielo de libertad interior sin necesidad de entidades ocultas o mandatos patológicos impuestos.

El amor compasivo es la aceptación completa y respeto de la libertad y opciones de otros, siempre estando listo para ayudar si le es solicitado y está dentro de sus posibilidades hacerlo. 

Si nos basamos inocentemente en la engañosa fe, que no es otra cosa más que una creencia patológica; entonces, jamás podremos notar que el dios bíblico (YHWH) cuenta con características demenciales y demoníacas, además de no amarnos en absoluto, sino que sólo busca interferir, manipular y quitarnos el poder a través del miedo, la ignorancia impuesta y las constantes promesas vacías de sus representantes humanos aquí en la tercera dimensión.


El "dios" bíblico (YHWH) y sus rastreros súbitos, sólo intentan convertirnos a todos en ovejas idénticas, desvalidas y miserables, sin voluntad propia o propósito real del Ser.