EL COLOR MAGENTA NO EXISTE


El mundo que nos envuelve entra por nuestros ojos, y la gran mayoría de las personas aceptan lo que ven como algo real. ¿Pero que pasa si esto no es así?

Los colores tienen su representación física o descripción a través de la longitud de onda de la luz; por lo cual, todos los colores deberían estar en el sitio que les corresponde:


Pero... ¿Qué pasa si vemos un color que no tiene representación de longitud de onda? 

En otras palabras, en el espectro visible por el hombre, ¿dónde está el magenta? 

El magenta realmente NO EXISTE!

Pero lo vemos... ¿o no?

Pues lo que sucede, es que el cerebro humano funciona de la siguiente manera: Cuando la luz llega a la retina, esta distingue la longitud de onda que compone esa luz y el cerebro interpreta esa longitud de onda como un color. Por lo tanto, podemos concluir que los colores realmente están en el cerebro y no fuera del mismo.

Debemos recordar que todo color tiene su complementario; es decir, su opuesto (a excepción del verde). Estamos hablando del opuesto para nuestros ojos, de forma que si hacemos un circulo con los colores mostrados en el gráfico de arriba, el opuesto es el que queda enfrentado a cada color.


Cuando llega más de una longitud de onda al cerebro, este suma las longitudes. Así, si recibimos luz roja y verde (frecuencias) al mismo tiempo, al sumarlas el cerebro genera el amarillo, que es justamente el color que está en el centro de ambos (gráfico de arriba) y tiene su propia longitud de onda.

Pero cuando observamos un poco más allá el comportamiento del cerebro al recibir distintas frecuencias a la vez, como por ejemplo en el caso del violeta y del rojo, los cuales están en los límites de la luz visible; el cerebro al sumarlas puede hacer dos cosas: U obtiene el verde, que es el que está a mitad de escala, o inventa un color para rellenar el hueco resultante. Justamente esto último es lo que hace el cerebro, creando el color magenta.

Los colores son generados por interpretación cerebral de frecuencias, y a veces estas frecuencias ni siquiera existen... Como en el caso del magenta.