LO QUE EL SISTEMA TEME


Para el escéptico lo aquí expuesto será solo palabrería, como la mayoría de las expresiones que escapan a lo socialmente aceptado.
Sería positivo para el incrédulo hacer el grandioso esfuerzo de tener en cuenta los conceptos a continuación vertidos, ya que estos pueden otorgarle un conocimiento esencial capaz de transformar el horrendo mundo en el cual estamos inmersos. 


¿Qué es el Sistema?

El Sistema es una especie de software de índole mental que se encarga de conjuntar métodos y reglas que regulan la actividad colectiva; actuando como un virus informático, infectando la mente de cada una de las personas desde la infancia... 
Este virus se instala silenciosamente en la mayoría de los seres humanos, simulando ser un concepto propio del sujeto, cuando en realidad es un implante funcional a intereses ajenos. Actuando así como un parásito, modulando y limitando el pensamiento y las acciones del infectado. 

El Sistema no es ideología, tampoco es una figura concreta, ni siguiera llega a ser una creencia... El Sistema es una representación mental existencial elucubrada por los ingenieros sociales que sutilmente lograron implantar espejismos en las mentes de las personas. A través de este Sistema de Control prestidigitan los pensamientos y procederes de las masas... Todo ello desde el más absoluto anonimato.

Este Sistema de Control cuenta con un enemigo muy poderoso al cual le teme.

¿A qué teme el Sistema?

Teme a los individuos... Estos son los principales enemigos del proceso de esclavización mental al que está sometida la humanidad entera.

Toda manifestación de individualidad, en cualquiera de sus variantes será rechazada por el Sistema de Control.

Con el solo hecho de observar analíticamente parte de los sucesos históricos (y también contemporáneos); notaremos que durante siglos hemos padecido una auténtica cruzada psíquica que está destruyendo completamente la palabra “individuo”, y con ella el verdadero concepto sobre lo que es individualidad.

La humanidad ha perdido la comprensión de lo que verdaderamente es el lenguaje; este suceso produjo un trastorno en cuanto a la concepción mental que la muchedumbre entiende como realidad. Así es como se ha implantado en las mayorías el pensamiento absolutamente erróneo de que formamos parte de una sociedad con tendencia al individualismo.

Mucha es la gente que repite este argumento como si fuera una verdad absoluta; para ello están amaestrados como animales de circo.

Los adoctrinados manifiestan que... "el individualismo es generador de injusticias, y promueve los abusos que padecemos en nuestra sociedad."

La verdad del asunto es que este argumento aprendido se sustenta en la perversión del lenguaje, a través de la cual se padece una errónea valorización de la palabra; así se pervierte el concepto sobre lo que realmente significa -individualismo-. 
Al individualismo se lo asocia directamente con el egoísmo, la carencia de empatía, y la insolidaridad hacia terceros.

Yendo contra la programación mental que nos propinaron desde temprana edad; ahora observaremos cual es el real significado de la palabra individualismo...

Individualismo: Tendencia a pensar y obrar con independencia de los demás, o sin sujetarse a normas generales. Propensión filosófica que defiende la autonomía y  los derechos del individuo frente a los de la sociedad y el Estado.

Entonces… ¿Dónde está el egoísmo en esta definición?, ¿dónde está la falta de empatía?, ¿dónde está la injusticia?, ¿y la insolidaridad?

Acaso defender la independencia y soberanía personales es ser egoísta y/o hacer daño a otras personas?

Siguiendo el mismo hilo de razonamiento podemos inferir fácilmente que no defender el criterio y poder propio, es someterse al adoctrinamiento que los otros aceptan sumisamente. Esto es ser “bondadoso” para la sociedad actual; no?

A estas alturas, podrán percatarse ya que los hacedores del sistema imperante han procurado ciertos mecanismos lingüísticos que arrastraron a las masas hacia la creencia de que el individualismo es algo sumamente negativo y egoísta.

Esto no es más que otro claro reflejo de la programación mental a la que es sometida la mayor parte de la sociedad actual, mediante el adoctrinamiento masivo que se imparte en escuelas, universidades, medios de comunicación como la televisión, radios, revistas, etc.

De esta forma el concepto de individuo es vilipendiado de manera tal, que lo han sabido convertir en sinónimo de canalla.

¿Acaso a usted nunca lo han acusado de individualista?

Si no le ha sucedido, es porque probablemente esté demasiado adoctrinado; y sea parte ya de los engranajes que operan el Sistema de Control.

¿Cuántas veces nos presentan mediante películas a un personaje que está aislado de la sociedad, con una forma de pensar propia y radicalmente diferente a lo impuesto por la “cultura” actual?, ¿acaso alguna vez nos muestran al mencionado personaje como el bueno de la película?.

Este argumento sutilmente impuesto por la ciencia ficción, se ve reforzado por la mitología creada en el “mundo real”; plagada esta de supuestos individuos obsesionados y fanatizados a los cuales se les ocurre balear a un grupo de personas inocentes; o en su defecto, asesinar a grandes personajes.

Recordar tan solo algunos afamados casos como los de J. F. Kennedy, luego el propio Lee Harvey Oswald, Martín Luther King, y John Lennon, entre otros… Todos ellos asesinados por supuestos individuos alineados que actuaban por cuenta propia.

Este cuento sobre el asesino solitario que actúa independientemente es fantástico para los intereses del sistema; así que probablemente nunca pase de moda.

Claro está que los criminales solitarios y antisociales existen, pero vale observar que en la mayoría de los casos terminan por asesinar a algún personaje inconveniente para el sistema (recordar los mencionados arriba). Nunca ajustician a un Rothschild, Rockefeller, Bush, Kissinger, o algún otro endemoniado por el estilo.

¿Se ha puesto usted a analizar cuántos crímenes se cometen alrededor del mundo en nombre de supuestos ideales como la democracia? Claro que estos suelen estar enmarcados dentro de la legalidad, y hasta amparados por ciertos preceptos religiosos... Todos ellos socialmente aceptados.

¿Las guerras e injusticias que ha sufrido, y aún padece este mundo y quienes lo habitamos temporalmente acaso tienen su raíz en individuos independientes?

Muchísima gente repite maquinalmente que la sociedad moderna es demasiado individualista. Pero la verdad del asunto es contraria a dicha afirmación.

El gran problema de la sociedad actual es que no está conformada por individuos libres e independientes, sino por grandes cantidades de autómatas carentes de toda iniciativa y criterio propios.

En la sociedad contemporánea el individualismo brilla por su ausencia…

Lo que sobra es el egoísmo, la hipocresía y la insolidaridad más descarnada; todas ellas perpetradas por auténticos ejércitos de aspirantes a psicópata, los cuales están acomodados a este patológico sistema que nos conduce hacia la destrucción (propia y ajena). Lo más triste del caso es que esta especie de entes carentes de individualidad son cada vez más difíciles de diferenciar entere sí; estos despojos no son más que meras copias baratas, las cuales persiguen modas y vicios difundidos por el propio sistema.

El incauto bien intencionado podrá comprender ahora el real significado de individualismo; este refleja la acción independiente, el autocontrol, la autogestión, y por ende la expresión personal propia. Estas son las actitudes maduras y valientes que amenazan la perdurabilidad del Sistema de Control que se cierne sobre la humanidad.

Los individuos libres no son justamente los que atacan el bienestar y la armonía de la sociedad; sino, la sociedad al servicio del Sistema es la que intenta esforzadamente, aislar y eliminar a los individuos independientes como si estos fueran un cuerpo extraño; por el simple hecho de comportarse de manera diferente al rebaño.

Es la hipócrita sociedad actual es acérrima enemiga del individuo, y no al revés.

Sin embargo, el Sistema de Control ha conseguido que un hecho tan obvio sea visto por las muchedumbres de forma inversa; transformando así en las mentes de los incautos al agredido en agresor.

¿Cómo sería la sociedad si este mundo estuviera compuesto por individuos librepensadores?

Un individuo que admite su poder personal, y acciona según su propio criterio, es esencialmente alguien que posee profundo respeto por sí mismo.

Una persona que tiene respeto por la expresión de su individualidad, es un ser que alberga una estructura psicológica apta para respetar la individualidad de otros seres. 

El verdadero respeto por los otros, y por sus diferentes cualidades, no puede nacer de la obligación de respetarlos bajo amenaza de sanción o castigo.

Las leyes y/o normas que imparten castigo; o la educación sustentada en la incesante repetición de conceptos vacíos, a la hora de producir un genuino respeto hacia los demás son inservibles. Esto lo podemos comprobar con el solo hecho de observar nuestro entorno.

Cuando no están presentes los organismos de represión y castigo, se exterioriza entonces la auténtica realidad que se mantenía oculta y latente hasta ese momento. Así cuando se presenta la ocasión, se manifiestan las expresiones sociales de insolidaridad y abuso hacia otros; esto sucede porque el verdadero respeto hacia sus semejantes jamás existió.

Para que un ser humano respete a otro, primero debe respetarse a sí mismo no dejándose imponer voluntades ajenas, ni adoctrinamiento alguno.

Así podemos deducir que el máximo garante del egoísmo, la hipocresía, y la insolidaridad es el Sistema mismo; el cual simula mantener el equilibrio y la convivencia social a través de las normas que impone.

Hoy día, nos encontramos ante un mecanismo de control social que se retroalimenta produciendo constantes problemas a los que el mismo Sistema les proporciona “soluciones” represivas.



Sociedad patológica:

La sociedad programa a sus miembros para que estos no puedan formar una identidad individual fuerte e independiente.

A las personas no se les permite pensar libremente; de hecho se las atosiga para luego implantarles erróneas creencias. La sociedad en conjunto dicta lo que es supuestamente correcto; así al sujeto por temor a quedar aislado termina sucumbiendo ante la presión social. Esta presión comienza en la infancia; durante ese período al niño se le imponen normas, se lo etiqueta, encasilla y juzga.

Así el Sistema logra que los parámetros utilizados por una persona para autojuzgarse, realmente proceden del exterior; el sujeto nunca llega a ser verdaderamente su propio juez. De esta manera el incauto se juzga a si mismo mediante las leyes instauradas en su mente; las cuales obviamente son impropias.

Estas imposiciones silencian la propia voz interior; la consecuencia directa de ello es que la muchedumbre en su conjunto acaba construyendo una sociedad enferma y muy peligrosa.

Cuando una persona deja de escucharse a sí misma (si es que alguna vez lo hizo), se somete ante las normas impuestas por el Sistema; delegando su poder como individuo. Así, el sujeto terminará sufriendo por carecer de propósito real en la vida.

Por estas simples razones (verdades), la mayoría de las "personas" no pueden soportar encontrarse con un individuo libre y claramente diferenciado de la infame masa; esto sucede debido a que el individuo obra como espejo, reflejando la falta de respeto que la mayoría de los sujetos sienten por sí mismos. Es entonces cuando los "respetables" miembros de la sociedad atacan al individuo libre; utilizando como método de agresión los parámetros sociales a los que ellos mismos han sometido toda expresión propia.

Actuando de esta forma, la sociedad obra como anticuerpo del Sistema, atacando al “diferente”, antes de que este exponga alguna insoportable verdad.

Hoy más que nunca, hay que estar atento para no ser presa del engaño propinado por la manipulación del lenguaje.

El individualismo es partícula esencial de toda posibilidad de liberación... Cada una de las chances de emancipación derivará de las distintas expresiones individuales.

El Sistema ha logrado astutamente que las personas sientan rechazo por palabras tan positivas como “Individuo” o “Individualismo”.

Ya es hora de que el incauto perciba el engaño y luche por su individualidad... Por lo que él es; y no por lo que hicieron de él.

Recordar siempre que el Sistema se nutre de dóciles y patéticos colaboradores; sin ellos se desmoronaría rápidamente.



Autor: F. V.